lunes, 18 de agosto de 2014

Engagement Marketing: Caso Toyota

Toyota hizo un concurso para invitar a los niños a dibujar el auto del futuro.
 — ¡Hey, niño! ¿Cómo te imaginas el auto del futuro? — Esa fue la pregunta que Toyota les hizo a los pequeños en su concurso Toyota Dream Car Art Contest, un evento a través del cual invitó a niños de todo el mundo a idear y dibujar el auto de sus sueños, el auto del futuro.
La convocatoria reunió a más de 600.000 niños. El resultado es un cúmulo de creaciones ingenuas pero a la vez harto visionarias, porque los pequeños, al no tener las limitantes burdas de los adultos, aún tienen la capacidad de crear lo imposible, y por ende sus autos reúnen características verdaderamente fantásticas… y en muchas ocasiones, de bienestar social y ambiental.
¿Te imaginas un auto banana?
¿Te parece muy infantil? Bien, entonces ¿qué tal uno que recicle basura mientras avanza? ¿Uno que recoge desechos plásticos y los convierte en ladrillos económicos para construcción?

¿Qué tal uno que, cual si fuera impresora 3D, pudiera ir edificando hogares a su paso?
¿Y qué pensarías de otro que pudiera embonar varios autos para convertirlos en una especie de trenecillo a fin de disminuir el tránsito?
¿Y si hubiera otro que tomara la humedad del aire y la convirtiera en agua para regar las plantas? No lo sé, pero a nosotros, más que creaciones infantiles, nos suenan a proyectos sustentables.
“Nosotros en Toyota creemos que las grandes ideas y los grandes coches nacen del poder de soñar, y es importante para nutrir este poder en la próxima generación”, dice Masanao Tomozoe, presidente de Toyota Motor Sales and Marketing. “Queríamos dar la oportunidad a los niños a explorar realmente sus sueños del futuro y compartirlos a través de dibujos…. Su respuesta fue innovadora y completamente “out of the box”.”
Sí, la idea básica fue un simple concurso de dibujo… pero la estrategia de llevarlo a engagement marketing pasó por el marketing de contenidos, las redes sociales, el marketing emocional, el storytelling, la responsabilidad corporativa y la reputación ¿Así o más estratégico?
Fuente: Luis Maram